Rebelde con causa

El acusado aguarda silencioso en el banquillo.

No parece estar intranquilo o preocupado, al contrario, solo deja entrever una sonrisa, como aquellos que saben algo que los demas ignoran. Viste ropa de fajina azul y aunque no esta uniformado de gala, pareciera tener algun rango militar. El caso no registra antecedentes. El juez tiene fama de ser justo e imparcial y todos confian en su sobria decision. El golpe seco del martillos anuncia que se abre la sesion. El fiscal, de estilizado traje negro, toma la palabra.

-senor juez, honorable jurado, tenemos aqui un claro caso de un disidente del sistema, un rebelde. Por razones que corresponden a algun contexto religioso, el acusado parece ignorar el popular estilo de vida de las honorables familias. La sociedad es una especie de ecosistema donde, si todos se ajustan a las reglas preestablecidas, la rueda completa funciona perfectamente. Pero en ocasiones – agrega en un tono mas ofuscado el fiscal – aparecen personajes que pretenden alterar el orden publico levantando banderas revolucionarias y contrarias a lo estipulado y a lo que pasivamente hemos aceptado como normales y que hacen nuestra cultura.

– necesitamos que sea mas claro y consiso en su alegato – interrumpe el juez – no tenemos mucho tiempo. – por supuesto su senoria. Para se mas claro el imputado se ha levantado en pos de una “nueva revolucion” en contra del sistema. Ha reclutado mas gente que la que ningun politico sono jamas, ha invadido las escuelas, las faculatades, las oficinas y las fabricas con un mensaje totalmente contrario al que hemos aceptado desde nuestra mas tierna infancia. Llama crimenes a los abortos, que no es otra cosa que una eleccion de vida; rotula de pecadores y adulteros a los que se suscriben a la libre expresion del divorcio legal; defiende la virginidad ignorando que el placer sexual es un derecho de todo ciudadano; esgrime que la nacion no tiene integridad, poniendo en tela de juicio la moralidad de quienes nos gobiernan.

-objecion su senoria – reclama el defensor, que luce un atipico traje blanco – el fiscal no es especifico y puntual en su acusacion. No podemos realizar un juicio de valores o ideales en esta sesion, necesitamos que vaya directamente a lo medular de la cuestion. – tiene razon el abogado – dice el juez, reclinandose en su imponente sillon – expliquese mejor, senor fiscal.

– por supuesto. El acusado esta “enfermo” de moralina y pecateria. Defiende valores dignos de la prehistoria como el respeto y la obediencia ciega a los padres o la fidelidad matrimonial eterna. eso coarta la libre expresion de nuestros jovenes. Ademas, pretende erradicar el vocabulario procaz de los medios de comunicacion, trayendonos un aroma a represiones y censuras que nadie quiere volver a vivir. Por otra parte, denuncia actos de corrupcion e inmoralidad; como si el fuese el unico que tuviera la autoridad moral para hacerlo.eso es ridiculo – interrumpe el abogado con total calma – no se puede acusar a alguien por el simple hecho de marcar una diferencia en la sociedad. La democracia y la verdadera libertad no son sinonimos de libertinaje. No hay fundamentos legales en contra del acusado. – bienvenido al sistema, mi querido abogado – responde el fiscal en tono ironico – gente como el acusado solo incomodan al resto, a la mayoria que solo pretende vivir en armonia con el orden nacional. El es un revolucionario contracultural. Esta oponiendose a los parametros establecidos. Y lo que empeora su causa es que ya ha reclutado a muchisima gente en favor de ese ridiculo estandarte.

– Lo que trata de decir el fiscal – dice el juez, arriesgando una conclusion – es que el acusado en lugar de ceder a la presion de la sociedad, ha impuesto una forma diferente de vivir, aun poniendo a riesgo su propia reputacion y – agrega como si ya supiese la respuesta – quiere decir que no le importo su popularidad y buen nombre, con tal de levantar una causa que considera justa, aunque esta vaya en contra de la corriente y el consenso general. – exactamente – responde el abogado, mientras se pasea lentamente delante del jurado – se acusa a alguien solo por el hecho de llevar a las multitudes a un regreso a la verdadera integridad y a cosas que ya estaba establecidas mucho antes de que este sistema perverso cambiara el orden de los valores de todo ser humano. – Es el tiempo que debe decidir si son verdaderos o no – replica el juez en tono cortante. – que sea el quien ponga a riesgo su reputacion no es el punto – apunta el fiscal mientras se desajusta la corbata nervioso – pero se agrava con el hecho de que esa revolucion de rebeldes se acentua con movimientos a traves de toda la nacion que pretenden entrenar a un nuevo escuadron de rebeldes. – Fiscal, por favor!! – interrumpe el juez – No estamos aqui para discutir sobre metodos de evangelismo. Esto se ha tornado irrelevante. No encuentro motivos para condenar a un honmbre que solo intenta ser diferente. No creo que eso destruya al sistema. El estado no puede condenar a alguien por el solo hecho de ser distinto y menos aun, si la gente que abraza su causa lo hace de una forma totalmente voluntaria. La sociedad ha visto desfilar a miles de jovenes idealistas como el persiguiendo utopias o levantando quimeras que finalmente han muerto.

El juez hace una senal casi impreceptible y alguien llama al acusado a declarar al estrado. Tiene muy pocos minutos para alegar algo a su favor. Debe ser conciso, incisivo, directo. El joven toma la palabra.

Senor juez, senores del jurado, damas y caballeros. Hoy pueden decidir si van a dejarme predicar y promulgar mi verdad oficialmente. O si me transformaran en un disidente del sistema que manipulan. Pero no pueden quebrantar mi voluntad. Siempre estare alli, en la nueva reforma de la Iglesia, en la revolucion. Cuando nadie creia en mi, Alguien decidio que podia jugar en las ligas mayores y me dio la oportunidad que no pienso desperdiciar. He trabajado muy duro para cambiar mi estrella y promover una nueva cultura a esta generacion. Cada manana de mi vida, he luchado con un estupido habito oculto, hasta acabar con el. Cadam inuto de mi vida, he respirado la vision de afectar a miles con un mensaje radical. – la sala se lleno de un bullicio ensordecedor, algunos solapados periodistas tratan de inmortalizar al acusado en alguna fotografia, inundando la corte con molestos flashes. El juez golpea su martillo en el estrado ordenando silencio. – No se confundan, no tienen delante de ustedes a uno mas del monton, fui entrenado para misiones unicas. Estoy determinado a invadirlo todo en el nombre del Senor que confio en mi. Puedo comenzar una y otra vez. Aunque le pongan precio a mi cabeza. Decidanlo. O tienen a un colega que luchara por una nueva generacion, o una espina clavada en el pie. Lamentablemente no puedo ir contra mi codigo. Prefiero morir intentandolo, antes que retroceder en mi actitud.

El juez parecia no respirar. El aire de la sala podria cortarse con un cuchillo. Solo algunas miradas nerviosas del publico se mueven de un lado a otro. El juez se inclina hacia el microfono y pronuncia sentencia. – El tiempo sera el mejor juez; si esta revolucion es una de las tantas se disolvera como otras que hemos visto pasar inadvertidas, pero si realmente existe algo Superior en todo esto…nadie lo podra detener. Condenaremos a este muchacho y se levantaran miles. Podremos encerrar a unos cuantos, pero la revolucion se extendera por toda la nacion como una inundacion. Dejemos que la historia juzgue a los protagonistas. Por mi parte, no tengo nada mas que objetar, declaro al acusado inimputable. Se levanta la sesion –

El martillo repica sobre el estrado en medio de un murmullo ensordecedor. El juez confuso, se retira a su sala privada. El abogado, de impecable traje blanco, le hace un guino complice a su defendido. El oscuro y controversial fiscal maldice y golpea sus punos contra el estrado. Los periodistas, cronistas y fotografos tratan de sacar sus propias conclusiones en medio de flashes y apretujones.

El acusado sigue sonriendo. No ha abierto la boca en toda la jornada, pero sonrie. El codigo de honor de los campeones no le permite hacer declaraciones a la prensa. Se pone de pie, en medio de unas pocas felicitaciones y camina hacia la salida. Casi no llega a los veinte y tantos anos, pero su madurez es asombrosa. Afuera lo espera la revolucion y la causa. El escuadron de resistencia. Los que no quieren ser influenciados por una sociedad enferma. Los que seran llevados a juicio una y otra vez, y siempre sonreiran callados, sabiendo que para defenderlos estara el hombre de niveo traje blanco. Los rebeldes. Porque es necesario reafirmar que si es rebelde, pero es rebelde con causa.

A la salida del juzgado una fotografia le captura el rostro. Solo los detallistas notaran esa mirada marcada a fuego. Es la llama sagrada, imposible de imitar. Es la mirada de los vencedores, de los visionarios que nacen para ganar. Son los ojos de los que tienen un corazon de caballero. Forma parte de la nueva Generacion para Dios. Pero hay un detalle mas…si te fijas bien, casi imperceptible.

El es inquebrantable.

Extraído del libro de Dante Gebel “el código del Campeón”

Jesus fue llevado a su calvario, el momento mas escalofriante de su vida. La Biblia decreta que enmudecido no abrio Su boca y que como oveja fue llevado al matadero, sumiso, en calma…pero a veces tenemos la idea de que iba serio, quizas hasta triste, pero yo creo firmemente que El iba sonriendo; llevaba en Su Majestuoso Rostro la sonrisa de los vencedores, sabia que estaba a escasos metros de alzar la Copa de victoria sentado en el Trono a la derecha del Padre. Una verdadera sonrisa. En silencio pero en expectativa de su verdadero destino: el Trono en los Cielos. Es un genuino Rebelde. Un verdadero rebelde con causa.

Lo mas dificil en mi vida ocurre cuando “descubren” que soy profeta y que me dedico al 100% a hablar lo que nadie quiere hablar, predicar la Verdad, mostrar cara a cara a un Jesus vivo. La critica es fulminante. El rechazo evidente. Si pudieran me agarrarian a golpes y ha faltado poco para que eso ocurra. Pero siempre sonrio. Por razones mas fuertes que yo, siempre mantengo una sonrisa en mis labios, no de burla, sino de paz. El Espiritu Santo es tan real en mi vida que literalmente pongo “la otra mejilla” mientras sonrio. Se algo que el resto desconoce. La sonrisa de los vencedores. En silencio den espera de mi verdadero destino. Soy rebelde. Pero un rebelde con causa. Mi causa? SALVAR.

SI HABLAN MAL DE TI ASEGURATE QUE SEA POR HACER ALGO BUENO Y NO POR HACER ALGO MALO. SI ERES REBELDE COMO JESUS ASEGURATE TAMBIEN DE QUE TU REBELDIA TENA UNA CAUSA NOBLE, MAS ALLA DE INTERESES PERSONALES O MEZQUINOS. UN REBELDE CON CAUSA.

Los Rebeldes no llegan a ningun lado. Su propia rebeldia los mata. Rebelarse ante los papas, ante el colegio o universidad o ante las autoridades solo por que “se me pega la gana” es solo la firma a su propia sentencia de muerte. Pero ser Rebelde con un ideal, con una causa provocara algo tan poderoso que hara historia; contara con el respaldo de Dios y bendecira a miles incluyendo a si mismo(a). Rebeldia con causa.

Una Generacion de rebeldes CON CAUSA.
Su causa? AMAR.
😉

OFRENDAS DE AMOR. LLEVANDO LA PALABRA AL MUNDO. DONACIONES. GRACIAS POR SER TAMBIEN UN REBELDE.

R.E.B.E.L.D.E PARA CRISTO!

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