La diferencia más grande entre el matrimonio homosexual y el heterosexual.

¿Cuál es el mejor modelo de matrimonio? ¿Deberíamos legalizar todo tipo de relación? Es tiempo de una respuesta honesta y cruda: 

¿QUE ES ESO QUE LLAMAMOS “MATRIMONIO”?

El matrimonio no es un documento para legalizar una relación delante de la sociedad, no es una simple opción religiosa, para ser aceptado en una institución, país o ideología, ni mucho menos una idea obsoleta, formada de una mezcla de culturas antiguas; casarnos, es la única oportunidad que tenemos de legalizar nuestra relación delante de Dios y recibir Su indispensable bendición sobre nuestra relación, hogar y descendencia.

El Matrimonio legaliza nuestra relación delante de Dios y esa realidad lo cambia absolutamente TODO.

El Matrimonio es algo espiritual y no humano. Su legalización es Divina y no humana. 

¿CUÁL ES EL MEJOR MODELO DE MATRIMONIO?

Cuando nos casamos se manifiesta la bendición de nuestro Creador al 100%, pues tu 50% se complementa con el 50% de tu pareja idónea, guiándonos a la perfección emocional, sexual y espiritual de nuestra vida humana. En otras palabras: el matrimonio es un asunto de TRES pues Dios habita dentro del matrimonio. Dios exige honrar al Matrimonio porque Él mismo, Su misma esencia, Su Poder está dentro de él.

Dios + Hombre + Mujer = matrimonio

El mejor modelo de matrimonio es aquel en el que Dios habita, pues mientras Dios no forme parte de nuestras relaciones, seguiremos malditos y experimentando bendiciones emocionales, sexuales y espirituales incompletas. El matrimonio no es de uno, de dos, cinco, veinte o cien personas, sino es de tres: Dios + pareja idónea. 

¿DEBERÍAMOS LEGALIZAR TODO TIPO DE RELACIÓN?

El matrimonio es un “permiso legal Divino” para tener relaciones sexuales y disfrutar Su bendición y cobertura generacional. La falta de la Cobertura de Dios es lo que hace que millones de parejas fracasen alrededor del mundo y que las siguiente generación carezca de Su protección; NO existe el concepto de Matrimonio sin estar Dios 100% involucrado en el, porque Él es el único con la autoridad para legalizar legítimamente nuestras relaciones.

Dios es el creador del sexo, de la pareja idonea y del matrimonio, NO existe el concepto de “sexo” o “matrimonio” sin que Dios este 100% involucrado en él. Cuando el ser humano pretende “legalizar” relaciones como “matrimonio gay” o “matrimonio poliamor” sólo esta demostrando su completo desconocimiento acerca del Matrimonio, la ley de Dios y la sexualidad humana. ¿Como llamar “matrimonio” a una relación que no cuenta con la aprobación legal de Dios? No importa en cuantas iglesias o instituciones gubernamentales “se casen” las parejas del mismo sexo, o poliamor, ni cuantos documentos legales obtengan…jamás disfrutaran de los beneficios y bendiciones de la Cobertura y Aprobación de Dios. 

¿De que me serviría tener la aprobación de otro ser humano en mi relación, si carezco de la aprobación de Dios? ¿que cambiaría eso? lo que realmente NECESITO es que Dios apruebe mi relación y me sacie de Su bendición a mi, mis hijos y nietos, sólo así detendremos la crisis global.

Llamar “matrimonio” a la unión de cinco personas o a la unión de dos personas del mismo sexo es algo ilógico y sin el menor sentido, porque jamas estarán legalmente casados delante de Dios, y seguirán maldiciendo sus vidas y sus hijos aunque tengan un papel escrito por un ser humano que diga que están “casados”. 

La diferencia entre matrimonio homosexual y heterosexual

La diferencia entre la unión heterosexual y la homosexual es obvia, simple y total: la diferencia es la presencia de Dios.

Dios no habita en el matrimonio homosexual, robofilial ni poliamor, pues ante Él son ilegales y detestables. No hay poder, no hay vida pues Él no los aprueba, Dios sólo habita en el matrimonio heterosexual y por ende los otros “matrimonios” no tienen acceso a Su bendición, cobertura ni presencia. Es la diferencia entre blanco y negro, entre lo bueno y lo malo, entre lo avanzado y lo retrasado, entre Dios y la muerte.

Pretender que poseemos el “poder” para legalizar el pecado es una utopía, porque lo que Dios desaprueba continuará careciendo de Su bendición y conducirá siempre al infierno a quienes decidan practicarlo. 

Y esa es la clave: el matrimonio homosexual, robofilial y polígamo no cuentan con la aprobación de Dios por lo que Dios no habita ni habitará en ellos. Una relación sin Dios es ilegal por lo que no puede accesar a lo que el matrimonio ofrece, asi que no puede llamarse “matrimonio”. Obvio, simple y total.

Colosences 3:18-19 | Mateo 19:4-6 | Hebreos 13:4 | Efesios 5:22-26 |Genesis 2:22-24

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