4 cualidades bíblicas para conocer a Dios tri-dimensionalmente

Dios no es una nube sin forma sentada en un trono 24/7, Él es un Ser vivo y existen cuatro cualidades que nos muestran a Dios en tres dimensiones:

1. La dimensión física de Dios

Dios tiene manos, pies, rostro, torso, ojos….pues fuimos creados a Su imagen. Mucha gente aún no puede “visualizar” a Dios más allá de “una nube sin forma” y eso es un insulto para nuestro Creador pues Él no es un Ser “sin forma” sino un Espíritu todopoderoso con una apariencia visiblemente “humana” pues nuestra apariencia fue hecha basada en Su apariencia, recuerda: fuimos creados a Su imagen. Genesis 1:26-27

Es interesante que cuando los discípulos le pidieron a Jesús que les mostrara a Dios, Él sencillamente respondió: “¿Hace tanto tiempo que estoy con ustedes y aún no me conocen?” Juan 14:9, pero lo trascendental es que naturalmente interpretamos Sus palabras reveladoras como “Jesús y Dios uno son” o que seguramente Jesús lo dijo en “sentido espiritual”, pero…¿y si Jesús lo dijo en sentido literal? ¿Y si el rostro de Jesús en la tierra realmente era el rostro de Dios en el cielo? a fin de cuentas Él nació directamente de Espíritu Santo, y por ende sus rasgos físicos humanos deberían asemejarse a los de Su padre.

Lo mismo nos ocurre con Espíritu Santo, cuando pensamos en Jesús visualizamos la silueta de un ser humano, cuando pensamos en Dios padre visualizamos la silueta de Alguien sentado en un trono, pero cuando pensamos en Espíritu Santo…¿por qué no pensamos en una silueta definida? Espíritu Santo no es “un poder misterioso sin forma” sino un “holograma espiritual” de la misma silueta corporal de Dios; literalmente es Su mismo Espíritu relacionandose con nosotros.

2. La dimensión sentimental de Dios

Dios siente. Por eso nos creó con sentimientos, pues somos hechos a Su semejanza. Reir, llorar, gritar, pensar, desear…no son cualidades humanas, sino Divinas. Dios ríe, llora, grita, asombra, piensa, desea…Él está vivo. Comprender Su realidad es comprender que Él está vivo y siente.

La Biblia muestra a un Dios que siente, llora ante el pecado humano antes del Diluvio, establece un plan de acción para la salvación para la humanidad, consuela a Sus hijos secando toda lagrima de sus ojos, nos anhela celosamente, estalla en furia ante el pecado, se asombra ante la fe de alguien, se entristece ante la sobervia de los pecadores, y cambia su decisión ante el clamor sincero de un humano. Tenemos sentimientos porque Dios nos creó a Su semejanza. Los sentimientos no son cualidades humanas, sino Divinas. Sentir bondad es Divino, no sentirla es diabolico, sentir emoción es Divino, no sentirla es diabolico, sentir tristeza es Divino, no sentirla es diabolico; la clave no está en “no sentir nada” sino en administrar sabiamente lo que sentimos.

Mucha gente “pelea” contra sus sentimientos y los menosprecia como simbolo de debilidad mientras enaltece a aquellos que no lloran ni se inmutan, cuando en realidad es todo lo opuesto. El caos emocional viene cuando pretendemos “guardarnos lo que sentimos” destruyendo así nuestra alma y capacidad de sentir libremente, hasta causar bipolaridad, depresión o suicidio, todo por sentimientos no expresados o mal administrados. No has leido la escritura? Dios nos sacia de gozo, paz, bondad, alegría, esperanza…en otras palabras nos devuelve nuestra capacidad de sentir, al extremo de que una señal apocaliptica es precisamente cuando el ser humano deje de sentir debido al exceso de maldad. Mateo 24:12

3. La dimensión económica de Dios

No existe Alguien más próspero que Dios. No sólo por que Él es dueño de TODO lo que se ve (y lo que no se ve) sino además porque el Cielo, Su trono, Su templo Celestial e incluso la Nueva Jerusalen que descenderá después del apocalipsis, son extremadamente lujosas. El ser humano religioso estableció que la pobreza es algo bueno que nos acerca a Dios, pero ese pensamiento es antiBíblico, pues la pobreza vino como consecuencia del pecado original. Puedo ser millonario o pobre, lo que interesa es que mi corazón le pertenezca a Dios.

Es vital comprender que el sexo, el dinero o el poder no son malos, lo que los ha corrompido es lo que algunos seres humanos han hecho con ellos. Dios no tiene ningún problema con el dinero. Quienes tenemos problemas con él somos nosotros que flaqueamos ante la cantidad que tenemos disponible. Si tenemos poco nos preocupamos y si tenemos mucho nos desenfrenamos. Pero Dios no tiene problema con prosperarnos, pero antes moldea nuestro corazón. El hecho que el apostol Pablo escribiera que estuvieramos contentos y agradecidos sin importar cuanto tuvieramos, no tiene relación alguna con las frases “el dinero es malo” o “ser millonario es del diablo”, no debemos amar el dinero pero la escases no identifica a alguien bueno ni espiritual. El ser humano diseñó el dinero, pero Dios creó el oro y la plata. Es interesante que la Escritura esté llena de cuestiones financieras e incluso leyes Divinas para administrarla, y al mismo tiempo la Iglesia tenga tanto conflicto hablando de las finanzas.

Dios me dijo un día: ¿quieres mi prosperidad o la del mundo? el problema es que queremos ambas, o por lo menos una parte que venga del mundo y otra de Dios, y eso es no le agrada al Señor ni lo acepta. Confiemos en Dios para TODO. Dios tiene recursos ilimitados, sólo respondete una sola pregunta: ¿alguna vez habrá escasez en el cielo?

4. La dimensión divertida de Dios

La relación que Dios quiere esta mostrada sutilmente en Genesis cuando la Escritura nos enseña que Dios “se paseaba por el huerto buscando al ser humano”, ¿puedes concebir eso? Dios se paseaba, Él decidió descender a la tierra y tomar un paseo al lado del hombre, Dios PUEDE y QUIERE descender de Su trono del tercer cielo y tomar un paseo vespertino contigo, ¿qué crees que deseaba Dios al buscar al ser humano para un paseo? ¿dictarle leyes? ¿tocarlo y que se cayera de espaldas? ¿mostrarle visiones apocalipticas sobre el futuro? o… quizá algo más simple, pero más descabellado para la mente religiosa de muchos: quizá solo quería CONVERSAR y pasar un divertido momento con nosotros. Genesis 3:8

Los mismos que niegan la posibilidad de formar una genuina relación con Dios, son los mismos que aseguran que Dios no ríe y ni siquiera se mueve de Su trono. Han encasillado al Creador de todo en un concepto serio y matemático, donde Dios no habla con Sus angeles, no ríe con los arcangeles, ni se emociona en pasar una tarde platicando contigo. La religión sentó a Dios en Su trono… y lo dejó allí, ¿en serio piensan que Dios no se pasea por el cosmos? ¿en serio suponen que Él no camina por las calles de oro y los jardines del tercer cielo? ¿que no platica largamente con los arcangeles? ¿que no come de los arboles frutales del Cielo con Jesús y los seres celestiales? ¿que no abraza a Sus ángeles despúes de haber culminado una misión con éxito?¿que no se le puede antojar un día ir a visitar las moradas que Jesús preparó para nosotros? ¿de verdad creen que Dios permanece estático 24/7 sin sonreir siquiera? Se están perdiendo a Dios.

Dios tridimensional

Dios siente, pasea, tiene recursos ilimitados y luce como nosotros, pero lo mejor de todo, es que anhela ser nuestro Padre y pasar la eternidad paseando divertidamente contigo y conmigo. Es tiempo de conocer a Dios en tres dimensiones, es tiempo de la realidad de Dios:

Libro digital “La realidad de Dios” | Más información

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